¿Miramos u Observamos?, ¿Hasta dónde nos permite observar nuestro sentido?
La
observación sistemática como técnica de investigación en el estudio de la realidad
política. Una discusión teórico práctica.
*Josseline
Yaleska Muñoz Berroterán.
*Diana Belkis Cajina Velásquez.
*Jennyfer Castañeda Gámez.
*Diana Belkis Cajina Velásquez.
*Jennyfer Castañeda Gámez.
*Estudiantes de IV año de la carrera de Ciencia Políticas y Relaciones Internacionales, UNAN, Managua
Introduccion

En el estudio científico, el uso
de este sentido se transforma en una mirada mucho más atenta, es decir en la
observación como una técnica de investigación y particularmente en las ciencias
sociales, que pretende ser de carácter objetivo y riguroso, para comprender y
explicar los fenómenos o hechos de la realidad observada y a su vez entender
por qué el sujeto observado ve el mundo de la forma en la que lo ve. En este
sentido, en palabras de Fernández, (2009, p.50): “observar no es lo mismo que
mirar”.
El presente trabajo tiene como
objetivo explicar la observación como técnica de investigación en las ciencias
sociales y en específico en la ciencia política. Se realiza una discusión sobre
su clasificación: sistemática, participante y no participante, y a su vez
acerca de sus limitantes y ventajas en dicho proceso científico. En este
trabajo se aplicó la técnica de revisión documental para lograr un análisis de
tipo descriptivo-analítico entre la teoría y la práctica.
Para Pardinas, (1981) “la
observación es la acción de observar, de mirar detenidamente (…). Observación
significa también el conjunto de cosas observadas, el conjunto de datos y el
conjunto de fenómenos”. (p.57). Observar es un proceso complejo que requiere de
autorreflexión y atención para ver la realidad de los hechos en el contexto
observado
[1] . Para Campos & Lule (2012). “La observación es, “captar de la manera más objetiva posible, lo que ocurre en el mundo real ya sea para describirlo, analizarlo o explicarlo desde una perspectiva científica” (p.49).
[1] . Para Campos & Lule (2012). “La observación es, “captar de la manera más objetiva posible, lo que ocurre en el mundo real ya sea para describirlo, analizarlo o explicarlo desde una perspectiva científica” (p.49).
La observación es una técnica de
investigación científica relacionada al enfoque cualitativo, debe realizarse de
manera lógica y ordenada, ya que la ciencia trata de ser objetiva y fiable, de
esta manera se debe comprobar que lo observado explica una realidad
determinada, con un sustento teórico para la corroboración de la misma. Cuando
se utiliza esta técnica se debe determinar un tiempo específico en el que se va
a llevar a cabo esta acción, ya que los datos recolectados deben de tener
fundamento en términos de temporalidad, por tratarse de un objeto en estudio
cambiante; las interacciones humanas. Además existen preguntas elementales que
van a dar forma y estructura a la investigación, como: qué, cómo, dónde,
cuándo, con quien, por qué y para qué se observa un fenómeno o problema en una
determinada agrupación o sociedad.
Esta técnica es indispensable en
cualquier investigación científica y en específico en la ciencia política, pero
una de sus limitantes será que, para que la investigación mantenga cierta
objetividad y validación científica, la observación se debe realizar en el
momento que ocurren los hechos o fenómenos estudiados. Es menester del
cientista político estar atento a estos acontecimientos que resultan valiosos
para sus investigaciones.
La Observación sistemática,
participante y no participante.
La aplicación de cada una de
estas técnicas tendrán sus limitaciones y ventajas, el uso de ellas estará en
dependencia del investigador, quien debe seleccionar la más adecuada según la
naturaleza del objeto en estudio. Se debe asumir que la técnica de observación,
por su imposibilidad de abarcar la totalidad de lo observado, es un instrumento
que comprende de manera parcial la realidad de los implicados, por tanto esto
representa una limitación en sí misma.
Por observación sistemática, se
entiende como la observación estructurada. Se apoya de instrumentos y otros
recursos técnicos (entrevistas, test, encuestas, grupos focales, entre otros)
para la recopilación de datos que pueden ser medibles. Para Beal & Bohen (1996), citados en
Matos & Panek (2008, p.42), “La observación puede ser sistemática; el
objetivo de esta modalidad es guiar al individuo a enterarse de un fenómeno de
manera exacta y ordenada, lo cual puede llevar a la percepción de las relaciones
de causa y efecto de los acontecimientos”.
En ese sentido, la observación
sistemática puede ser considera como el tipo de técnica que más se aproxima a
los criterios de objetividad o al menos en donde la subjetividad del
investigador puede ser mediatizada, ya que se preocupa por explicar de manera
precisa y organizada los hechos que van ocurriendo. Esta modalidad puede ser
utilizada tanto en la observación participante como en la no participante, sin
embargo la diferencia entre la participante y sistemática en palabras de Fabri,
(2010) sería que:
La
observación sistemática u objetivamente estructurada es más estructurada que la
observación participante. Se aplica en situaciones de diagnóstico y
clasificación en base a taxonomías o tipologías ya establecidas, de manera que
las categorías de observación ya están codificadas, implicando la observación
sistemática una tarea de registro bastante menos flexible que la de la
situación en la observación participante (p.5).
Por otro lado, la observación participante
tiene como característica principal el involucramiento directo en el campo de
estudio, es una intervención en el contexto de los individuos observados,
facilitando sustraer de manera lúcida lo que el observado entiende de esa
realidad. Para Kawulich (2005) citada en Araiza (2015). “Es la descripción
sistemática de eventos, comportamientos y artefactos en un escenario social
dado. Es un trabajo de campo que involucra una mirada activa, un involucrarse
en la vida y actividades de otras personas” (párr. 18).
De lo anterior, se pueden
encontrar ciertas limitantes que a la larga deforman la objetividad de la
investigación, ya que al estar inmerso en la realidad analizada se tiene una
participación no solo externa, sino también interna en los sentimientos y
perspectivas de los observados, lo que implica una ambigüedad en la
interpretación y comprensión de los hechos y comportamientos de los sujetos
observados. Quien observa, previamente ha sido socializado bajo otros
contextos, de manera que presenta una construcción socio-histórica distinta,
por tal razón este debe desarrollar la capacidad de desprenderse de prejuicios
y preconcepciones que de alguna u otra manera distorsionen la realidad de los
observados y evitar sesgos en su análisis final.
Desde la perspectiva de Donna
Haraway en su obra Ciencia, Cyborgs y mujeres. La invención de la realeza
(1995), la vista y la observación como técnica de investigación se ha
construido como la búsqueda de la objetividad racional, dejando por fuera la
critica a quien observa, es decir el sujeto observador; pues, en la mayoría de
casos existe una relación de desigualdad entre el sujeto observador-objeto
observado, manteniendo una mirada desde arriba y tomando posturas que de alguna
u otra manera no son neutrales debido a la construcción social previa del
individuo espectador, que al colocar la mirada crítica sobre el sujeto que
observa se podría encontrar una posición de privilegio sobre los sujetos
observados.
En consecuencia esta autora
propone la óptica de los conocimientos situados, en donde quien observa debe
realizar una mirada situada, parcial y con énfasis en cada uno de los
observados; es decir desde abajo, ya que de esta forma se logra capturar
elementos sustantivos y se evita invisibilizar las problemáticas más
representativas en el campo que se está observando. La perspectiva de los
conocimientos situados busca dar una comprensión situada desde la realidad,
entendiendo que en toda relación social existe una relación de poder y por
tanto una relación de desigualdad, ya sea etaria, social, económica, racial,
política y así sucesivamente. De manera más clara en palabras de Araiza (2015),
“Sólo desde la mirada situada se consigue la responsabilidad al conocer”
(párr.6).
Por otro lado “la observación no
participante es aquella en la que el investigador extrae sus datos, pero sin
una participación en los acontecimientos de la vida del grupo que estudia”
(Pardinas, 1981, p.75). Es decir que el investigador se mantiene al margen,
guarda cierta distancia con lo que trata de observar, con el objetivo de emitir
una comprensión más o menos objetiva, sin interferir en la vida o
comportamientos de los sujetos observados, trata de evitar cualquier distorsión
de la realidad a través del distanciamiento. Sin embargo, la observación
exógena del sujeto que observa también resulta ser participante, pero desde un
segundo nivel, pues una vez que se pretende observar un fenómeno o dar
respuesta a un problema social, se debe asumir una postura de participante
aunque no sea un sujeto activo, en tanto está inmerso en las tramas sociales
que estudia y por lo tanto tampoco puede ser neutro; el investigador está
implicado en la vida social y por eso debe asumir su rol como critico social
(Fernández, 2009, p.61).
Una de las críticas que se le realiza
a la observación como técnica de investigación, es la flexibilidad que presenta
en cuanto a la subjetividad; pero este hecho no significa que no sea objetiva,
sino que por las características de su aplicación a las investigaciones
sociales es más susceptible a la permeabilidad subjetiva a la hora de presentar
el análisis de los datos o información recopilada. Otro elemento que resulta
interesante destacar es que las preguntas con las que se plantea indagar al
fenómeno observado van a determinar la manera en la que se va a guiar el
proceso de observación, centrándose en ese punto, lo que a su vez ocasiona que
otros problemas que se presentan en el contexto observado pasen desapercibidos;
por tal razón se puede afirmar que la observación siempre será parcial, no se
puede comprender como una observación holística o totalizadora de los hechos.
Conclusiones
Finalmente, la observación es una
técnica de investigación que se utiliza para fundamentar las investigaciones de
carácter social con un enfoque cualitativo. En la observación no participante,
aunque se desee mantener cierto distanciamiento del objeto observado, siempre
existirá una relación directa, pues en el momento en que el sujeto se sumerge
en un estudio observatorio se convierte en parte de esa realidad concreta.
Retomando la perspectiva de
Haraway se considera relevante tener en cuenta el uso de la vista situada, para
comprender y explicar la cosmovisión de los sujetos intervenidos mediante la
observación, ya que es una técnica que posibilita tener una mirada desde abajo
y no desde arriba. Una vez explicada y entendida la técnica de la observación
sistemática cabe cuestionarse, en qué medida y hasta dónde ésta, le puede ser
útil al campo de la ciencia política, como herramienta de trabajo que le ofrece
una perspectiva inteligible, pero parcial de los hechos, al momento de buscar
posibles soluciones o nuevas teorías para explicar y comprender un problema
determinado.
Bibliografía
-Angrosio, M. (2012). Etnografía y
observación participante en investigación cualitativa. Madrid: Ediciones
Morata, S.L.
-Araiza, A. (2015). En busca de la
congruencia epistemológica. Una etnografía de las Feministas Indignadas en
Barcelona. Edahi, Boletín Científico de ciencias sociales y Humanidades ICSHU.
-Baquero, S. (2013). La ciencia política
y sus métodos. Co-herencia, 207-234.
-Campos, G., & Lule, N.
(2012). La observación, un método de estudio para la realidad. Xihmai, 45-60.
-Carozzi, M. (s.f.). La observación
Participante en ciencias sociales: En busca de los significados del actor. Boletín
de lecturas sociales y economicas, 40-49.
-Fabri, M. S. (2010). Las técnicas
de investigación: la observación. Argentina, Argentina, Argentina.
-Haraway, D. (1995). Ciencia,
cyborgs y Mujeres. La invención de la realeza. Madrid.
-Mathos, Y., & Pasek, E.
(2008). LA OBSERVACIÓN, DISCUSIÓN Y DEMOSTRACIÓN: TÉCNICAS DE INVESTIGACION EN
EL AULA. Laurus, Revista de Educación., 33-52.
-Pardinas, F. (1981). Metodología
y técnicas de investigación en ciencias sociales. México: Siglo XXI editores
S.A.
-Pino, J. (2015). Metodología de investigación
en la ciencia política. Luis Amigo, 185-195.
[1] Esta técnica tiene
sus orígenes en los estudios antropológicos, precisamente con los
investigadores Malinoswki y Boas (siglo
XIX y XX). Carozzi, M. (s.f.). La observación Participante en ciencias
sociales: En busca de los significados del actor. Boletín de lecturas sociales
y económicas, 40-49.
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